Nora Fernández Tamayo, profesora investigadora de la Facultad de Medicina de la BUAP
  • Los lunares que cambian su apariencia son altamente cancerígenos.

En nuestro país, el cáncer de piel se ha incrementado de manera significativa, tanto que en los últimos 10 años se ha duplicado el número de casos, informó Nora Fernández Tamayo, profesora investigadora de la Facultad de Medicina de la BUAP.

De acuerdo con la especialista en Patología, existen tres tipos de cáncer de piel: los inducidos por la radiación solar, por las cámaras de bronceado y por los rayos X; así también, por los lunares que llegan a aparecer en el cuerpo. La piel es el órgano más grande del ser humano y por ende es el más frecuente de padecer enfermedades, principalmente por el sol o los rayos UV.

Fernández Tamayo refirió que el melanoma es el tipo de cáncer más agresivo y puede brotar en la piel blanca –la más vulnerable- , aunque también y en menor proporción en la morena, apareciendo como un lunar que cambia de apariencia. Por ello, dijo, la población debe estar alerta ante cualquier tipo de aparición en la piel.

Señaló que hay personas que desde su nacimiento tienen lunares, pero deben estar siempre bajo observación de un especialista, ya que con el paso del tiempo pueden convertirse en melanomas malignos.

El cáncer de piel menos maligno es el carcinoma basocelular que tiene una alta probabilidad de curación, más del 90 por ciento, mientras que el epidemoide de poco más del 70 por ciento. El nivel de curación depende de que tan rápida sea la atención por el especialista, ya que de no detectarse a tiempo, por muy benigno que sea podría complicarse.

“La radiación solar no únicamente daña nuestra piel al exponernos al sol; incluso tras una ventana la radiación llega a dañarla, por lo que la población debe usar bloqueador solar para evitar daños irreversibles en la memoria de la piel”, comentó.

Agregó que el daño en la piel se va acumulando con los años, es por ello que a las personas de edad avanzada o incluso maduras les salen manchas oscuras, principalmente en cara, manos y cuello, debido que a lo largo de sus vidas no tuvieron ningún tipo de cuidado en la piel y esto provocó que la regeneración del tejido no se diera adecuadamente.

En la actualidad, dijo, entre los jóvenes está de moda el bronceado en las camas de bronceado, altamente generadoras de radiación ultravioleta A y B, y pueden desarrollar carcinogénesis, el proceso por el cual una célula de apariencia normal se convierte en una célula cancerosa.

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