Por Redacción

Chilapa, Guerrero.– Los maestros de la región educativa Montaña Baja, que comprende cinco municipios de Guerrero, determinaron que no existen las condiciones para que regresen a sus centros de trabajo, lunes no regresaron a sus labores y las escuelas de todos los niveles permanecieron cerradas.

Los profesores advirtieron a las autoridades que regresarán cuando haya garantías de seguridad, no para los maestros sino para los niños, ante las amenazas del crimen organizado y la violencia en general que ha ido en aumento en los últimos días en esta zona.

La que se conoce en el sector educativo como región Montaña Baja comprende los municipios de Atlixtac, José Joaquín de Herrera, Ahuacuotzingo, Zitlala y Chilapa. En estos cinco municipios hay 663 escuelas, 62 mil 300 alumnos, 3 mil 400 maestros y personal de apoyo.

Aún cuando existe un oficio de la Dirección de Asuntos Jurídicos de la SEG del 28 de octubre que notifica a los maestros que la cuarta prórroga de suspensión de labores para revisar las estructuras de las escuelas termina este lunes 6 de noviembre, ninguna autoridad garantiza que van a regresar a sus labores sin riesgos ante la violencia y las amenazas que han recibido.

La jefa de sector primaria, Juana Pineda quien tiene a su cargo 123 escuelas en los cinco municipios, reconoció que en su caso no puede determinar si hay o no condiciones para que sus compañeros regresen a sus labores, y dijo que garantizar la seguridad no corresponde a la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), sino al gobierno del estado.

En un recorrido por Chilapa un día después de que fueron encontrados siete cuerpos en ocho bolsas negras de plástico en la colonia Las Margaritas, en la periferia de la ciudad, ayer lunes además de las escuelas cerradas se percibió un ambiente tenso en toda la cabecera municipal.

Las calles se vieron semivacías, la mayoría de los negocios permanecieron abiertos pero sin clientes, mientras que los transeúntes se mostraron desconfiados y huidizos ante personas sospechosas o desconocidas.

TOQUE DE QUEDA EN NEGOCIOS

El secretario técnico del Centro de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández dijo que en esta cabecera municipal hay un virtual toque de queda, porque los negocios redujeron sus horarios y comienzan a cerrar a partir de las 7 de la noche, cuando empieza a oscurecer, y la gente también a esa hora se encierra en sus casas, y únicamente sale por alguna necesidad o urgencia.

Y es que las bandas del crimen organizado que se disputan la plaza no sólo amenazan, actúan. El sábado circuló mediante las redes sociales un mensaje: “les pedimos otras 24 horas para seguir limpiando la plaza”, se dijo en el texto que circuló en redes, y a la mañana del domingo aparecieron los siete cuerpos en bolsas negras a las que les prendieron fuego.

Olivares se preguntó cómo pueden ocurrir estos crímenes espectaculares en una ciudad sitiada por militares y policías. A la salida hacia Chilpancingo y Ayahualulco están dos retenes, el de Los Arcos y el del crucero de Ayahualulco. Rumbo a Tlapa, Ahuacuotzingo y a la salida hacia Tlanicuilulco, municipio de Quechultenango, está otro retén ubicado en el punto conocido como Los Ajos, y rumbo a los pueblos del oriente de la cabecera municipal hay un retén más, cerca de la comunidad de San Ángel, por ese rumbo fueron encontrados el domingo los siete cuerpos.

La duda del director del Centro Morelos es la misma de los chilapeños, un transeúnte cuestionó que cómo entran o salen de la ciudad los integrantes de las bandas criminales después de cometer las ejecuciones, masacres, levantones, o balaceras. “O si no salen y se quedan en la población, ¿cómo es posible que no puedan ser localizados”.

 

FUENTE: SINEMBARGO.MX

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