Por Redacción

Ciudad de México.–El empresario Carlos Slim Helú, el más rico de México y un hombre con una fuerte influencia tanto en su país como en el extranjero, pidió a los mexicanos unidad, y tener “una posición de fuerza sin enojos, pero sin entregarnos”.

“Sabemos qué quiere el Presidente de Estados Unidos [Donald Trump]”, dijo. Reconoció que el republicano representa un cambio en la manera de hacer política, pero también señaló que simboliza “un intento, un regreso al pasado. Utopías regresivas”.

Slim Helú habló de fortalecer nuestro nacionalismo y enfatizó: “Esto nos puede dar un cambio importante […]: volcarnos al desarrollo de la economía interna”.

El empresario dijo que México ha crecido cuando mira hacia el interior.

“La barda la tendrían que hacer mexicanos. ¿Quién más la puede hacer bien?”, dijo, al asegurar que la mano de obra mexicana es la mejor capacitada.

“Lo que es claro es que no van a poder negociar por Twitter”, afirmó Slim, en una conferencia donde se le vio de buen humor. “Trump no es ‘Terminator’, es ‘negotiator’”, dijo en otro momento.

Carlos Slim y Donald Trump, ambos empresarios, tuvieron episodios ríspidos durante la campaña electoral de Estados Unidos. Luego, Slim Helú y el otro magnate se reunieron en Florida, y Trump tuvo los mejores comentarios sobre el encuentro. Hoy confirmó que no ha tenido ninguna comunicación ni relación luego de la cena. Nadie la ha buscado y negó rotundamente que busque ser candidato a la Presidencia de México en 2018.

“Hay que agradecer a las empresas que vienen a Mexico y producen aquí, pero el 85 por ciento de la inversión es de dinero nacional”, dijo. Sobre el muro en la frontera, aseguró que “la mejor barda, son inversiones y oportunidades de empleo en México. La gente se va por falta de oportunidades, no a turistear. Hay que generar las oportunidades de empleos que no se han generado y que desde hace 30 años obligan a la gente a salir del país”.

“Lo que Trump plantea puede ser muy positivo para México”, dijo. Pero advirtió de los riesgos de intentar hacer que Estados Unidos regrese al auge de una economía similar a la del siglo XX.

“Hay un hueco que no está en el radar: la pluralidad, la libertad, el medio ambiente, la competencia. El cierre de la economía es un riesgo pero para Estados Unidos: les elevarán costos y tendrán problemas”.

Y agregó: “Ojalá que dentro de la hiperactividad del Presidente tome en cuenta que estos paradigmas son fundamentales”.

“Nuestra prioridad como Gobierno, como mexicanos, es ayudar a los mexicanos que están allá”, expresó. Pidió ayudarlos, conseguirles documentos a partir de los consulados para que puedan legalizar su situación en Estados Unidos.

Mencionó que quizá los mexicanos en Estados Unidos puedan sentir desamparo ante las nuevas políticas, “pero está claro que los van a necesitar. El crecimiento de 4 por ciento lo harán mexicanos”.

Pidió que se atienda a quienes no tengan papeles legales y que los que ya están trabajando puedan tener un estatus de doble nacionalidad, para que Trump pueda cumplir sus promesas.

Slim insistió en mantener la unidad de los mexicanos para enfrentar los tiempos que vienen, aunque confió que las cosas “están de nuestro lado, más que de los otros lados”.

“Trump dice que no tiene tiempo de ser políticamente correcto. Hay que entender estas circunstancias y estas estrategias. El Presidente de Estados Unidos está haciendo un cambio, es un gran negociador […]. Debemos tomarlo en cuenta, no espantarnos”, recalcó.

“El Presidente Trump está haciendo un cambio, está sorprendiendo a todo mundo en muchos sentidos. Hay que tener presente que es un negociador”, dijo. Presentó dos libros escritos por Trump, y pidió entenderlo. “No debemos sorprenderlo”.

“Trump tiene claro que hay que transformar a Estados Unidos, pero algunos paradigmas sí tienen un regreso al pasado”, alertó. “Esa parte del regreso a la industrialización, a la manufactura, de una manera general sin que sea de una manera cualitativa, selectiva, racional, esperemos que se dé cuenta que no es por allí”, dijo.

“Se debe dar cuenta que esos empleos manufacturados van a dar empleos, pero lo van a pagar los consumidores. Si se ponen aranceles, los van a pagar los consumidores”, señaló. Y que las condiciones de Estados Unidos son favorables para México. Su crecimiento, la generación de empleos, la repatriación de capitales y el desarrollo de la educación. Todo es positivo, insistió.

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