Los científicos están desconcertados porque no conocen la composición de las dos pilas voltaicas que alimentan el timbre. Foto: TICbeat

Por Redacción

El famoso Timbre Eléctrico de Oxford lleva sonando desde 1840, alimentado únicamente por una batería cuya composición se desconoce. La pila ya dura 177 años.

En una mesa del Laboratorio Clarendon, en la Universidad de Oxford, se guarda un timbre eléctrico que ha desconcertado a los científicos durante 177 años. El propio Libro de los Récords Guinness certifica que este timbre utiliza la batería más longeva del mundo. Lleva funcionando desde 1840 y aún no se ha gastado.

El timbre ha sonado 10 mil millones de veces, aunque actualmente el sonido es inaudible para el oído humano, porque es muy bajo y además está dentro de una urna de cristal. Pero tal como se puede ver en este vídeo, el mecanismo interior aún golpea las campanas, produciendo el sonido

Los científicos están desconcertados porque no conocen la composición de las dos pilas voltaicas que alimentan el timbre, y no saben cómo han podido durar tantos años.

Este tipo de pilas, las primeras baterías que se crearon, se fabricaban alternando discos de zinc, plata, sulfuros, y otros metales, pero las pilas del Timbre Eléctrico de Oxford están recubiertas por una capa de sulfuro que no permite ver el interior. Temen que si desmontan el timbre para examinar la batería ya no vuelva a funcionar más, así que esperarán a que las pilas se agoten.

El Timbre Eléctrico de Oxford está formado por dos baterías entre las que cuelga una esfera de metal de 4 mm de diámetro. La bola se mueve gracias a las fuerzas electromagnéticas ocasionadas por las baterías, golpeando las campanas que producen el sonido.

Para ello la bola es atraída por una de las pilas hacia una de las campanas, que la carga de electricidad, repeliéndola. Esto hace que la esfera golpee la otra campana, cargándose de nuevo y repeliéndose hacia la contraria. Lleva así 177 años. Y aunque el timbre tiene inscrita la fecha de 1840, se cree que puede llevar en funcionamiento desde 1825, hace casi 200 años.

Para que este tipo de fuerza electromagnética se ponga en marcha se necesita un alto voltaje, pero una vez en funcionamiento tan sólo requiere 1 nanoamperio para mantener el movimiento. Pese a todo no se trata de una máquina que demuestra el Movimiento Perpetuo, pues tarde o temprano la batería terminará agotándose.

FUENTE: SIEMBARGO.MX

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